- Hola Elena -dijo Miguel contestando al teléfono – ¿que tal estás?
- Bien, ¿y tu?
- Bien también -dijo mientras pasaba por un parque que había cerca de su casa – ¿Qué querías?
- Era para preguntarte donde estabas -dijo con en un tono muy bajo.
- Pues estoy de camino a casa de Lucía. ¿Pasa algo?
- Si, era para que quedaramos porque tengo que hablar contigo pero si no puedes…
- ¿No me lo puedes decir por telefono? -preguntó Miguel extrañado.
- Preferiría decirtelo a la cara.
- Vale, vale… pues si quieres quedamos en el parque que está al lado casa de Lucía, que te pilla cerca de casa -dijo Miguel ya un poco preocupado por tanto secretismo.
Cuando Miguel llegó al parque se encendió un cigarro mientras esperaba. “¿Tampoco puede ser nada tan malo no?” pensó cuando la vio llegar. Se acercó a ella y la dio dos besos en las mejillas a modo de saludo.
- ¿Qué pasa? -dijo sin poder aguantar más la espera.
- Débora está embarazada y van a tener el niño.
Aquello ocurrió el 5 de diciembre. Poco después todos quedamos para hablar con ella y ver como estaba. Nos dijo que se marchaba a Portugal hasta que terminaran las vacaciones de navidad. No volvió.
Sabemos que tuvo al niño y que están bien, pero por mas que hemos intentado llamar y contactar, ella no ha querido saber nada de nosotros. Y aunque me da rabia, se que no tenemos nada que ver, no es nuestra culpa que ella no quiera hablar con nosotros. Y aun asi me gustaría poder verla, para darla un abrazo y decirla que la hemos echado de menos.