Soy Mary Charter, y soy fotógrafa. ¿Mi nombre? Guau, supongo que suena muy “americano” como dirían los yankees para vivir en “Chilito”, y si, mis papás son estadounidenses. Mis papás siempre me dijeron que me dedicara a hacer lo que me gustaba, nunca brillé mucho con mis notas, así que mi camino estaba definido: siempre fui fotógrafa. Al parecer simplemente fue el hecho de que me gustara robarle su antigua cámara a mi padre para tomar fotos de mis zapatillas sucias con barro. Luego esperar que revelaran el rollo ¡No había nada más emocionante que esa espera! aunque muchas de las fotos salían en blanco porque no sabía enfocar, era muy pequeña aún.
Tengo una caja en mi departamento, con todas las “fotos blancas” (aunque más que blancas, distorsionadas), nunca fui capaz de botarlas a la basura, por alguna razón. Eran como un amigo que nunca quise olvidar. Antes creía que eran fotos de un fantasma que me seguía a todas partes, como un partner de la infancia, que era mi cómplice en cada una de la travesuras cometidas por mí, en mi antigua casa.
Y hoy estoy en esa casa, después de la muerte de mi abuela mis padres decidieron venderla y volver a Estados Unidos. Yo me quedo aquí, yo nací aquí, yo soy de aquí. Claro, es muy difícil y son muchos recuerdos, así que traje mi nueva cámara digital para tomar las últimas fotos al hogar de mi niñez.
Mientras tomo las fotos, uno que otro recuerdo cruza mi mente, una que otra lágrimita cae de vez en cuando, también un par de risas (¡No crean que soy tan fría!). Voy recorriendo cada lugar por última vez. El jardín, la escalerita para entrar a la casa, la puerta, el living, las habitaciones… Mi habitación.
Una habitación cuadrada con una ventana, vista al patio, un clóset pequeño, nada más. Recuerdo donde estaba mi cama, donde estaba cada mueble, y por supuesto, mi pared.
Tomo las últimas fotos de la pared donde colgaba “mis trabajos” y pienso, ¿Como no tomarme una foto a mí misma en mi antigua habitación? Me habría sentido casi ingrata con ella, así que tragándome el típico miedo que se tiene al arriesgar cosas recién compradas pongo mi cámara en el borde de la ventana, con cuenta regresiva, me apoyo en la pared sonriendo al lente y espero el flash, tomo dos fotos.
La primera salió blanca… Weird, es una cámara digital, eso no pasa… Entonces veo la siguiente foto. Primero una sorpresa, luego una sonrisa. Hay una silueta blanca posando al lado mío.